En el evento GTC Washington 2025, Jensen Huang presentó una auténtica joya tecnológica. NVIDIA mostró por primera vez Vera Rubin, un superchip de nueva generación que combina una CPU Vera con dos GPU Rubin en una sola placa. Este diseño marca un nuevo salto en la computación de inteligencia artificial.


El prototipo, llamado Vera Rubin Superchip, tiene el tamaño de una placa base. Incluye memoria LPDDR y memoria HBM4, esta última conectada directamente a las GPU. NVIDIA confirmó que las primeras unidades ya se están probando internamente. La producción masiva comenzará en 2026, un paso clave hacia una infraestructura IA más integrada y veloz.
Cada GPU Rubin es impresionante. Ofrece hasta 50 PFLOPS en precisión FP4 y 288 GB de memoria HBM4 por chip. La CPU Vera no se queda atrás: integra 88 núcleos ARM y 176 hilos, enlazados mediante NVLINK-C2C, que alcanza 1,8 TB/s de ancho de banda.



Con todo ello, el sistema NVL144 promete 3,6 exaflops en inferencia FP4 y 1,2 exaflops en entrenamiento FP8. Es alrededor de 3,3 veces más rápido que la plataforma actual NVL72 GB300. Además, eleva la capacidad de memoria a 13 TB/s de ancho de banda HBM4 y 75 TB de memoria rápida de sistema. También duplica la velocidad de interconexión, alcanzando 260 TB/s en NVLINK y 28,8 TB/s en CX9.
El futuro no se detiene ahí. NVIDIA adelantó el Rubin Ultra NVL576, programado para la segunda mitad de 2027. Este modelo escalará hasta cuatro GPU de tamaño completo, con 1 TB de memoria HBM4e y un rendimiento total de 15 exaflops FP4. Su arquitectura permitirá 365 TB de memoria rápida y 1,5 PB/s de ancho de banda de red, una cifra casi inimaginable.

La compañía también presentó nuevas Compute Trays CPX, pensadas para adaptarse a diferentes cargas de trabajo de IA. Esto refuerza su estrategia modular para centros de datos, donde la flexibilidad es clave.
Finalmente, NVIDIA confirmó que la arquitectura Feynmann reemplazará a Vera Rubin entre 2027 y 2028. Aún no hay chips basados en ella, pero todo apunta a una evolución constante.








