Valve sorprendió a la comunidad gamer al anunciar el Steam Frame, un casco de realidad virtual inalámbrico pensado para jugar toda la biblioteca de Steam. Incluye tanto juegos VR como títulos tradicionales. Su llegada está prevista para principios de 2026, ampliando así la familia de hardware junto al Steam Deck.
El dispositivo funciona con un Snapdragon 8 Gen 3 y 16 GB de RAM LPDDR5X. Ejecuta SteamOS 3, lo que permite jugar en modo independiente o mediante transmisión desde un PC. Estará disponible en 256 GB o 1 TB de almacenamiento UFS, ampliable con microSD. Su batería de 21,6 Wh se carga por USB-C con hasta 45 W.


En pantalla, el Steam Frame apuesta por paneles LCD de 2160 × 2160 por ojo, con frecuencias entre 72 y 144 Hz. Las lentes pancake personalizadas ofrecen un campo de visión de 110°. También permite ajustar la distancia interpupilar entre 60 y 70 mm. Frente al Valve Index, este nuevo modelo ofrece más resolución y mantiene los 144 Hz en su punto máximo.
Para el seguimiento, integra cuatro cámaras externas y dos sensores de seguimiento ocular. Gracias a ellos, el casco usa Foveated Streaming, una tecnología que optimiza la calidad de imagen según el punto donde mira el usuario. Los iluminadores IR garantizan precisión incluso en espacios con poca luz.

La conectividad es otro punto fuerte. Incluye Wi-Fi 7, Bluetooth 5.3 y un adaptador dedicado Wi-Fi 6E de 6 GHz para reducir la latencia durante la transmisión. La diadema modular añade dos controladores de audio y una batería extra para mejorar el equilibrio del casco, que pesa 440 g.

Los nuevos controladores del Steam Frame combinan funciones de mando tradicional y seguimiento VR. Incorporan botones ABXY, cruceta, joysticks magnéticos, gatillos analógicos y retroalimentación háptica. También detectan el movimiento de los dedos. Cada uno pesa 130 g y funciona con una pila AA que dura unas 40 horas.
El casco mantiene la experiencia SteamOS completa. Incluye suspensión, reanudación, guardado en la nube y un entorno de escritorio basado en KDE Plasma. Valve también añadirá un sistema de verificación para identificar juegos compatibles con el modo independiente.



Además, ya se han distribuido kits de desarrollo a varios estudios. La idea es mejorar la compatibilidad en juegos VR y también en títulos tradicionales. Aunque Valve aún no confirma el precio, los envíos comenzarán en 2026. Si se acerca a los 749 dólares del Index, algunos usuarios podrían esperar una rebaja, pero el salto tecnológico es innegable.
En resumen, el Steam Frame apunta a ser un nuevo referente en realidad virtual. Y si Valve logra ajustar el precio, podría convertirse en el próximo “juguete favorito” de muchos jugadores.








