La prestigiosa tienda de reparación NorthridgeFix ha lanzado una advertencia clara para los entusiastas del hardware: no intentes abrir tu RTX 5090 Founders Edition. En un reciente video, el equipo mostró lo complicado —y costoso— que puede ser reparar una de estas bestias gráficas cuando algo sale mal.
El caso comenzó con dos RTX 5090 que llegaron al taller tras un intento de instalación de refrigeración líquida. Una logró revivir reinstalando su disipador original; la otra, sin embargo, quedó inutilizable. El motivo: un diminuto conector interno que se dañó al intentar volver a ensamblarla.
NorthridgeFix ha documentado problemas similares en modelos anteriores como la RTX 4090, especialmente con conectores 12V-2×6 fundidos o roturas en la interfaz PCIe. Pero esta vez el obstáculo fue peor: la falta total de repuestos. El conector afectado, similar al que se usa en smartphones o tablets, simplemente no existe en el mercado de reemplazo.


El diseño modular de la Founders Edition, que separa la interfaz PCIe en una pieza independiente, facilita el ensamblaje… pero también multiplica los riesgos. En este caso, un solo pin doblado o roto bastó para dejar la GPU sin señal de video, aunque los voltajes parecían normales.
El consejo de NorthridgeFix no deja lugar a dudas:
“Si tienes una RTX 5090 Founders Edition, no la abras. Un error mínimo puede costarte más que una consola de nueva generación”.
Y tienen razón. Si estás pensando en refrigeración líquida, las versiones AIO o los modelos con bloque de agua preinstalado siguen siendo la opción más segura. Pagar un poco más puede significar conservar tu garantía y evitar convertir una GPU de más de 2.000 dólares en un costoso pisapapeles.








