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Microsoft sabotea su propia ROG Ally X: actualización bloquea software esencial del handheld

ROG Ally actualización Windows

Cuando pensábamos que las consolas portátiles con Windows habían encontrado su camino, Microsoft decide recordarnos por qué la experiencia plug-and-play sigue siendo un sueño lejano. La más reciente actualización de Windows 11 ha provocado un caos inesperado en las ASUS ROG Ally. El problema afecta también a la versión X de gama alta. La actualización bloquea completamente el funcionamiento de Armory Crate, el software neurálgico de estas máquinas.

La ironía aquí es dolorosa. Estamos hablando de dispositivos que llevan orgullosamente el sello de Xbox en su marketing. Esta es una colaboración estratégica entre Microsoft y ASUS que prometía unir lo mejor de ambos mundos. Sin embargo, el gigante de Redmond acaba de sabotear su propia apuesta en el mercado de handhelds gaming. Es un gol en contra espectacular.

El culpable tiene nombre: Smart App Control

El problema radica en Smart App Control. Esta característica de seguridad de Windows 11 identifica erróneamente a Armory Crate como software potencialmente peligroso. Los usuarios reportan ventanas emergentes alertando que Windows no puede verificar al editor del programa. Luego aparecen errores en cascada que inutilizan funciones esenciales del handheld.

Esto no es un software cualquiera. Armory Crate es el centro de mando desde donde se gestionan perfiles de rendimiento, configuraciones térmicas y mapeo de botones. Básicamente controla todo lo que convierte a la ROG Ally en algo más que una computadora con joysticks pegados.

La situación se torna más absurda cuando consideramos el contexto. Tanto Microsoft como ASUS preinstalaron este software precisamente para ofrecer una experiencia integrada. ¿Cómo es posible que una actualización de seguridad no reconozca componentes firmados oficialmente por el fabricante? Además, hablamos de un dispositivo de marca compartida con Xbox. Las pruebas de compatibilidad deberían haber detectado este conflicto mucho antes de llegar a los usuarios finales.

Una solución que genera más problemas

Windows Central ha documentado la solución temporal. Debes desactivar Smart App Control desde la Seguridad de Windows y reiniciar el sistema. Suena simple, ¿verdad? El detalle incómodo es que reactivar esta función requiere un restablecimiento completo de Windows. También puedes optar por una reinstalación desde cero. Según la documentación oficial de Microsoft, la característica solo funciona en instalaciones limpias. Esto convierte la solución en un camino sin retorno para la mayoría de usuarios.

Esta limitación técnica transforma un parche rápido en una decisión difícil. ¿Sacrificas una capa de seguridad de tu sistema operativo? ¿O prefieres reinstalar Windows completamente y perder configuraciones, saves y personalizaciones? Para una consola que se vende bajo la promesa de experiencia Xbox unificada, este dilema es inaceptable.

Microsoft está probando cambios en las versiones preliminares de Windows. Estos permitirían activar y desactivar Smart App Control sin necesidad de formateo. Sin embargo, esto sigue etiquetado como experimental. Los usuarios del canal estable permanecen en el limbo. Son la inmensa mayoría y esperan una solución definitiva que quizás nunca llegue a tiempo.

El verdadero costo de Windows en portátiles gaming

Este incidente expone una fractura fundamental en la estrategia de Microsoft con dispositivos gaming portátiles. Steam Deck prospera con SteamOS, un sistema operativo diseñado específicamente para la experiencia portátil. Mientras tanto, las ROG Ally dependen de un Windows genérico que constantemente tropieza con sus propias actualizaciones.

La filosofía “consola en formato portátil” se desmorona cuando los usuarios deben navegar menús de seguridad. Tienen que desactivar características del sistema y cruzar dedos con cada parche mensual.

Las consolas tradicionales funcionan porque el hardware y software están meticulosamente sincronizados. Cuando compras una PlayStation o Xbox, sabes que Sony o Microsoft han certificado cada componente del sistema. Esta actualización demuestra que Windows 11 trata a la ROG Ally como cualquier PC genérico. Ignora por completo su condición de dispositivo gaming certificado y co-branded con Xbox.

La comunidad en Reddit y foros de ASUS muestra frustración creciente. Hilos extensos documentan errores y comparten soluciones improvisadas. Muchos cuestionan la viabilidad a largo plazo de confiar en Windows para este tipo de hardware. Cada actualización mensual se convierte en una ruleta rusa. Las funciones básicas pueden quedar inutilizadas sin previo aviso.

¿Dónde queda la responsabilidad compartida?

ASUS tampoco sale ileso de este fiasco. Si vas a asociar tu producto estrella con la marca Xbox, tienes responsabilidades. Si preinstalás software propietario crítico, deberías tener canales directos con Microsoft para prevenir estos conflictos. Las pruebas de regresión deberían incluir obligatoriamente Armory Crate en cada ciclo de actualizaciones. Esto debería aplicarse específicamente para dispositivos ROG Ally.

La realidad es que estamos ante un fallo de coordinación entre dos gigantes tecnológicos. Este error debilita la propuesta de valor completa del producto. Los early adopters que pagaron precio premium por la ROG Ally X esperaban una experiencia pulida. No querían convertirse en beta testers involuntarios de incompatibilidades entre software del mismo ecosistema.