Microsoft ha lanzado la actualización KB5068861 para Windows 11. Este parche no solo mejora el rendimiento y la seguridad, sino que también realiza cambios importantes en la interfaz. El menú Inicio y la barra de tareas se rediseñan para hacer el sistema más fluido y directo, mejorando la experiencia del usuario.
Uno de los cambios más notables es el rediseño del menú Inicio. Ahora tiene un formato de página única, eliminando las pestañas anteriores. Los usuarios pueden ordenar las aplicaciones de forma más rápida y acceder a ellas con menos clics gracias a las vistas “Categorías” y “Lista/Grid”. Este ajuste mejora tanto la visualización como la ergonomía.

También se modificó la barra de tareas. Los iconos de batería ahora muestran un esquema de colores dinámico (verde, naranja y rojo), con el porcentaje de carga visible en todo momento. Este cambio responde a una de las solicitudes más comunes de los usuarios de dispositivos portátiles, que ahora pueden ver el estado de la batería sin abrir el menú contextual.
En cuanto al rendimiento, el Administrador de tareas ya no dejará procesos activos que consuman recursos innecesarios. Esto mejora el rendimiento general y reduce el uso de memoria. Además, se ha optimizado la carga de la barra de tareas tras salir del modo de suspensión, reduciendo el tiempo de arranque y desbloqueo.

La actualización KB5068861 también corrige problemas de seguridad en el subsistema gráfico y componentes de red. Esto ayuda a cerrar vulnerabilidades críticas y coincide con las actualizaciones de microcódigo para CPUs Intel, fortaleciendo la seguridad a nivel de hardware.
El tamaño de la actualización varía. Si se descarga desde Windows Update, es de unos 1 GB, pero desde el catálogo de Microsoft supera los 4 GB. Este parche incluye modificaciones importantes, por lo que se espera que solucione problemas sin introducir nuevos fallos.








