La polémica sobre los supuestos SSD dañados por la última actualización de Windows 11 acaba de dar un giro inesperado. Microsoft asegura que su sistema operativo no tiene nada que ver con los fallos reportados, mientras que Phison, fabricante de controladoras, también se desmarca del problema tras semanas de pruebas intensivas.
El caso explotó cuando varios usuarios comenzaron a denunciar que sus unidades SSD quedaban inutilizables tras instalar la actualización KB5063878. Las quejas apuntaban a un patrón: controladoras Phison, modelos sin memoria DRAM y un uso intensivo bajo cargas de trabajo pesadas. La situación generó alarma cuando los fallos parecían reproducirse siempre que los discos superaban el 60 % de su capacidad.

Ante la viralización, Phison inició su propia investigación. Más de 4.500 horas de pruebas después, concluyeron que no podían replicar el error en ningún escenario. Pocos días más tarde, Microsoft emitió un comunicado oficial negando cualquier relación entre el parche de seguridad y los fallos en las unidades de almacenamiento. Según la compañía, “no existe evidencia” que respalde los informes que circularon en redes sociales y foros.
Lo curioso es que ambas partes coinciden en lo mismo: ni el hardware ni el software parecen tener la culpa. Sin embargo, el ruido mediático fue tan grande que incluso surgieron documentos falsos que pretendían incriminar a Phison, obligando a la empresa a tomar medidas legales para identificar a los responsables de la filtración.
Entonces, ¿qué está pasando realmente? Algunos analistas creen que puede tratarse de casos aislados de sobrecalentamiento o desgaste prematuro, amplificados por la viralización en línea. Otros piensan que nunca existió un problema real y que todo se infló en redes. Lo cierto es que, a día de hoy, nadie ha conseguido reproducir el fallo en un entorno controlado.
Para los usuarios de Windows 11, esto deja una sensación de incertidumbre. ¿Error fantasma o fallo oculto? Por ahora, la conclusión oficial es clara: no hay pruebas que vinculen la actualización con los SSD dañados. Mientras tanto, el misterio sigue vivo en los foros, y quizá nunca sepamos toda la verdad detrás de este culebrón tecnológico.








