Intel vuelve a mover ficha en un mercado donde AMD lleva meses ganando terreno. Tras varios lanzamientos con tropiezos en rendimiento gaming, la compañía ha decidido aplicar recortes de precio agresivos a sus procesadores Core Ultra 200S en China, una estrategia que recuerda a sus viejos tiempos de dominio… pero ahora desde la defensiva.
Si buscas montar un PC para exprimir cada frame, es imposible ignorar que los Ryzen X3D siguen liderando la conversación. Ni configuraciones con más núcleos ni frecuencias superiores han permitido a Intel igualar el salto en eficiencia y rendimiento que AMD ofrece en gaming. Aun así, los azules no están dispuestos a entregar la corona sin pelear, especialmente cuando su cuota global continúa cediendo punto a punto.

El mayor golpe sobre la mesa llega con el Core Ultra 5 225, un chip que cae desde los 260 euros hasta los 140 euros al cambio, una rebaja del 46% que marca el tono de toda la campaña. La jugada es clara: si el rendimiento no enamora, que lo haga el precio. Otros modelos como el Core Ultra 5 245K y el Core Ultra 7 265K también reciben recortes notables, buscando hacerse atractivos justo en plena temporada de Black Friday.
Incluso el buque insignia, el Core Ultra 9 285K, se apunta al festival de descuentos con una reducción del 25%, quedándose alrededor de los 438 euros. Para ponerlo en contexto, esta cifra es más baja que la que vemos actualmente en tiendas europeas, donde el mismo modelo puede superar los 500 euros. China se convierte así en el escenario donde Intel prueba su jugada más agresiva en años.
Con esta ofensiva de precios, Intel parece decirle al mercado: “todavía seguimos en la partida”. Y oye… si el duelo con AMD se pone más intenso, nosotros encantados.








