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Las RTX 50 y RX 9000 se encarecen: la memoria dispara los precios en 2026

subida precios GPU

El mercado del hardware para PC vuelve a entrar en una fase incómoda para los jugadores. Cuando parecía que la normalidad empezaba a asentarse tras años de escasez, inflación y lanzamientos con precios discutibles, una nueva tormenta se cierne sobre las tarjetas gráficas. ASUS, MSI y GIGABYTE, los principales socios de NVIDIA y AMD, se preparan para aplicar subidas de precio significativas en las RTX 50 y RX 9000, y lo harán antes de que termine enero de 2026.

No se trata de un rumor aislado ni de un ajuste puntual. Es el reflejo directo de un problema estructural que lleva meses gestándose y que ahora impacta de lleno en el producto estrella del PC gaming: la memoria gráfica. El llamado RAMageddon ya no afecta solo a módulos de RAM o servidores, sino que empieza a dictar el precio final de las GPUs que llegan a las tiendas.

La memoria como detonante del encarecimiento

El factor clave es tan simple como preocupante: el precio de la GDDR6 y, sobre todo, de la GDDR7 no deja de subir. En pleno 2026, la memoria se ha convertido en uno de los componentes más caros y estratégicos de cualquier tarjeta gráfica, y eso obliga a replantear márgenes a lo largo de toda la cadena.

AMD y NVIDIA no han modificado oficialmente sus precios recomendados, pero sí han comunicado a sus socios que el coste de suministro aumenta. El mensaje es claro: cada ensamblador debe decidir si absorbe el golpe o lo traslada al consumidor. Y la respuesta del mercado ha sido inmediata.

MSI ya ha comenzado a ajustar los precios de varias RTX 50, mientras que ASUS y GIGABYTE seguirán el mismo camino en cuestión de días. No hacerlo implicaría vender con márgenes peligrosamente bajos, algo insostenible en un contexto de costes al alza.

Subidas que ya se notan en las tiendas

Los porcentajes no son anecdóticos. A nivel de suministro, las subidas se mueven entre el 10 % y el 15 %, dependiendo de la configuración de memoria. En el mercado minorista, el impacto es todavía más visible.

Las RX 9000 han registrado incrementos que oscilan entre el 10 % y el 18 % en Europa y China. En el caso de las RTX 50, los modelos con 16 GB o más de VRAM están viendo aumentos del 15 % al 20 %, consolidando una tendencia que no parece temporal.

Esto significa que la diferencia de precio entre gamas se estrecha peligrosamente. Comprar una GPU de gama media empieza a rozar cifras que, hace poco, pertenecían a la gama media-alta, forzando a muchos usuarios a replantearse su compra… o a retrasarla indefinidamente.

NVIDIA, AMD y la estrategia de la VRAM

En este contexto encaja perfectamente una de las decisiones más comentadas de NVIDIA en las últimas semanas: priorizar modelos con 8 GB frente a variantes de 16 GB. No es una cuestión técnica ni de rendimiento puro, sino una jugada económica.

Menos memoria significa menos dependencia de un componente cada vez más caro. Además, permite lanzar productos con precios aparentemente más accesibles, aunque el rendimiento a largo plazo pueda quedar comprometido. Para NVIDIA, es una forma de proteger márgenes y mantener el flujo de ventas en un mercado tensionado.

AMD no es ajena a esta realidad y también está ajustando su catálogo para minimizar el impacto del coste de la VRAM, especialmente en los segmentos más competitivos. El resultado es un mercado donde la capacidad de memoria se convierte en un lujo cada vez más caro.

La gama alta, la siguiente en tensión

Las RTX 5080 y RTX 5090 parten de un nicho reducido, pero no están inmunes. Hoy no existe un cuello de botella evidente, pero si el precio de la memoria sigue escalando y la producción no se normaliza, la gama alta será la siguiente en sufrir ajustes.

El dilema es claro: si la gama media se encarece demasiado, muchos usuarios preferirán estirar el presupuesto y saltar a un modelo superior. Eso podría tensionar aún más la oferta y empujar nuevos aumentos, creando un círculo difícil de romper.

Un 2026 complicado para actualizar el PC

Todo apunta a que las subidas de precio continuarán a lo largo de 2026. La decisión de MSI, ASUS y GIGABYTE de mover ficha tan pronto es solo el primer aviso de lo que viene. A partir de febrero, encontrar precios “razonables” será cada vez más complicado, y hacia finales de año el escenario podría ser aún más duro.

Si estabas pensando en actualizar tu gráfica, este puede ser el último momento de hacerlo sin pagar un sobrecoste importante. Porque, esta vez, no es hype ni marketing: es pura economía… y la VRAM manda.