TrashBench vuelve a sorprender con una prueba tan loca como efectiva: una GeForce RTX 5050 refrigerada con un congelador de camping que mejora su rendimiento de forma notable. Este tipo de experimentos mantiene vivo el espíritu del modding creativo, sin presupuestos ridículos.


El canal destaca por usar hardware económico y métodos de refrigeración poco comunes. Esa combinación permite replicar las pruebas sin depender de equipos de laboratorio o presupuestos extremos.
En esta aventura técnica, modificaron una RTX 5050 de Gigabyte con un shunt para eliminar límites de potencia. Luego la conectaron a un circuito de glicol dentro de un congelador Techni-Ice. Con este sistema, la GPU operó entre -12 °C y 15 °C, lo que le dio un margen térmico imposible en condiciones normales.


El resultado fue contundente: la tarjeta alcanzó una frecuencia sostenida de 3468 MHz, muy por encima de los 2820 MHz de fábrica. Ese salto del 23% bastó para llevar al chip GB207 a la cima de los benchmarks de 3DMark. Time Spy pasó de 10 211 a 12 058 puntos. Port Royal subió de 6131 a 7162. Heaven mejoró de 6792 a 7953.
La GPU reporta un consumo cercano a los 78 W. Sin embargo, esa cifra no es fiable porque la modificación del shunt desactiva la monitorización precisa. Aquí el frío manda más que los sensores.
Tal vez la RTX 5050 no era tan limitada como muchos pensaban. Solo necesitaba un poco de valor, glicol en vena y un congelador de camping. Cosas que solo pasan en el mundo del hardware extremo.








