La cuenta regresiva para Panther Lake se acorta —apenas tres semanas nos separan de su llegada— y las filtraciones ya no se hacen esperar. Esta vez, los reflectores apuntan directamente hacia las nuevas gráficas integradas de Intel: las Arc B390 y B370. Ambas soluciones están construidas sobre la arquitectura Xe3 con Battlemage V2.0, y los primeros benchmarks en FurMark y PassMark revelan cifras que podrían cambiar el tablero de las iGPU actuales. La pregunta que todos nos hacemos es clara: ¿están AMD y NVIDIA ante un verdadero problema?
Aunque estos test sintéticos no siempre reflejan el desempeño real en juegos o aplicaciones del día a día, sí nos permiten establecer comparaciones directas con hardware existente. Y precisamente ahí es donde estas nuevas Arc empiezan a brillar con luz propia, especialmente cuando las enfrentamos contra soluciones consolidadas del mercado.

Arc B370: eficiencia energética que deja en evidencia a la competencia
Comencemos con la Arc B370, detectada funcionando dentro de un Core Ultra 5 338H a una frecuencia máxima de 2.3 GHz. Los números hablan por sí solos: 2,383 puntos en FurMark con 39 FPS, todo mientras consume apenas 36W. Esta combinación de rendimiento y eficiencia es lo que realmente impresiona, porque estamos ante una iGPU que logra competir directamente con tarjetas dedicadas de generaciones anteriores sin disparar el consumo.
Si echamos un vistazo al contexto, esta B370 supera sin despeinarse a su antecesora A380 (basada en Alchemist), que marcaba alrededor de 1,800 puntos con mayor consumo. Pero lo más interesante es que se planta cara a cara con modelos como la GTX 1660 Ti Mobile, la RX 580 o incluso la RTX 3050 Ti Laptop. Todas ellas registran puntuaciones similares, pero ninguna ofrece la ventaja de estar integrada directamente en el procesador.

Este escenario pinta un futuro prometedor para Intel. Todo indica que la Arc B370 dejará atrás sin problemas a la Radeon 890M de AMD, e incluso podría acercarse peligrosamente a la 8040S, pese a que esta última cuenta con 6 CU adicionales frente a los 10 Xe Cores de la solución de Intel. Y aquí viene el detalle jugoso: estos 2.3 GHz probablemente no sean el techo absoluto. Según las especulaciones, Intel podría reservar 100 MHz adicionales para la variante B390, su modelo tope de gama.
Arc B390: el buque insignia con resultados mixtos pero prometedores
Pasemos ahora a la Arc B390, la estrella principal dentro del lineup de Panther Lake. PassMark —esa suite siempre rodeada de debates sobre su fiabilidad— ha mostrado un desempeño interesante pero no completamente definitivo. Con una puntuación promedio de 9,453 puntos, esta iGPU se ubica por encima de una GTX 1060 de 5 GB, aunque todavía queda por debajo de la RTX 3050 Laptop y de su hermana mayor dedicada, la Arc A730M (que marca unos 400 puntos más).


La historia se complica cuando analizamos las dos muestras registradas hasta ahora. La primera prueba, realizada el 17 de noviembre, alcanzó los 9,797 puntos. La segunda, efectuada hace pocos días, bajó hasta los 9,108 puntos. Esta variación tan marcada —casi 700 puntos de diferencia— probablemente se explique por las condiciones térmicas de cada equipo. Ambas pruebas se ejecutaron sobre un Core Ultra X7 358H, pero en portátiles distintos con diferentes sistemas de refrigeración, versiones de Windows (Home vs. Professional) y configuraciones de pantalla.
Lamentablemente, PassMark no ofrece datos sobre frecuencias mínimas, medias o máximas durante las pruebas, lo que nos deja sin poder confirmar si el throttling térmico fue el culpable real de esa disparidad. Sin embargo, el hecho de que ambas muestras provengan del mismo procesador sugiere que la refrigeración y el diseño térmico del portátil jugarán un papel crucial en el rendimiento final.
El panorama competitivo: AMD y NVIDIA bajo presión
Si algo queda claro con estos primeros datos es que Intel no está jugando. La arquitectura Battlemage está demostrando ser un salto generacional real, sin necesidad de cambios drásticos o giros radicales en su diseño. AMD tendrá que apretar el acelerador con Gorgon Point si quiere mantener su posición en el segmento de las iGPU de alto rendimiento. Por el lado de NVIDIA, la colaboración con MediaTek para los chips N1X también deberá subir de nivel si pretenden seguir siendo relevantes en este mercado cada vez más competitivo.
Lo emocionante de todo esto es que finalmente tenemos una batalla de tres bandos en el terreno de las gráficas integradas. Durante años, las iGPU fueron vistas como soluciones de compromiso, pero Intel está demostrando que Battlemage puede convertirlas en alternativas viables para gaming en 1080p y productividad exigente. Y todo esto sin necesidad de una GPU dedicada que dispare el precio y el consumo energético del sistema.








