La alianza que antes parecía un rumor ahora es una realidad: Microsoft ha elegido a Intel Foundry para producir sus nuevos chips de inteligencia artificial. La fabricación se realizará con el avanzado proceso Intel 18A, una tecnología que consolida a Intel como una alternativa seria frente a TSMC.
El acuerdo contempla la creación del Microsoft Maia 2, sucesor directo del Maia 100, el primer procesador de IA diseñado por la compañía. Este nuevo chip aprovechará el nodo Intel 18A o su versión 18A-P, buscando reducir la dependencia de NVIDIA y sus costosos aceleradores. Con ello, Microsoft gana autonomía tecnológica y mayor control sobre sus propias arquitecturas.
El movimiento también tiene un claro enfoque estratégico. Fabricar en suelo estadounidense permite reforzar la seguridad geopolítica, diversificar la cadena de suministro y aprovechar los incentivos del gobierno de Estados Unidos, que además posee un 10 % de Intel. Todo esto convierte la alianza en un paso decisivo hacia una producción más independiente y confiable.

El Maia 2 promete un salto técnico importante. El Maia 100 ya contaba con 105.000 millones de transistores y un tamaño superior al del NVIDIA H100, por lo que se espera que esta nueva versión eleve aún más el listón en potencia y eficiencia. Todo apunta a que será uno de los chips de IA más ambiciosos diseñados para la nube y los servicios Azure.
Para Intel, el contrato con Microsoft representa un impulso estratégico a su división de fundición Intel Foundry Services (IFS). La llegada de un cliente de primer nivel valida su proceso Intel 18A y la posiciona como una opción competitiva frente a los gigantes asiáticos. Además, este logro llega justo antes de presentar su siguiente nodo, el Intel 14A, aún más avanzado.
Aunque Microsoft sea el primero en dar el paso, no será el único. Otras compañías como Apple, NVIDIA, Arm y Broadcom ya han mostrado interés por los procesos de Intel. Todo indica que la industria busca diversificar sus proveedores y reducir su dependencia de TSMC.








