En un mundo donde los periféricos evolucionan lentamente, aparece una propuesta que parece sacada de la ciencia ficción. Se trata de Finger Maus, un ratón inalámbrico tan ligero y portátil que se coloca en el dedo y funciona en el aire, sin necesidad de mesa.
El ratón y el teclado han sido la pareja inseparable de la informática durante décadas. Incluso en tablets convertibles con Windows, este combo sigue siendo la forma más práctica de trabajar y escribir. Mauswear quiere cambiar esa historia con un dispositivo que se lleva en el dedo como un oxímetro. Permite mover el cursor y hacer clic en cualquier lugar, sin apoyar nada sobre una superficie.

El proyecto nació en 2010 de la mano de Max Eternity. Ahora llega con un diseño renovado fabricado en impresoras 3D y con resina vegetal biodegradable. Esto reduce en un 80% el uso de plástico frente a un ratón convencional. Además, lo hace mucho más ligero: apenas 25 gramos frente a los 100 gramos de un mouse tradicional.
Finger Maus se adapta al dedo índice, medio o anular. Es compatible con PC, portátiles, tablets y otros dispositivos conectados. Funciona de manera inalámbrica, probablemente vía Bluetooth. Habrá dos modelos: el Ultra, con un diseño parecido a un oxímetro, y el Classico, con un acabado futurista digno de película.
El lanzamiento estaba previsto para agosto, pero todo apunta a que la campaña oficial llegará en septiembre. Si cumple lo prometido, podría convertirse en un invento clave. Algo parecido a lo que pasó con los primeros touchpads o con el salto de los ratones de bola a los ópticos.
Y seamos honestos: ¿quién no querría presumir de un periférico que parece un gadget de ciencia ficción mientras juega, trabaja o navega desde cualquier lugar?








