La crisis de la vivienda sigue golpeando fuerte. Comprar o alquilar una casa se ha convertido en una misión casi imposible. Los precios suben sin freno, la oferta es escasa y apenas se construyen nuevas viviendas. En este escenario aparece Charlotte, un robot araña desarrollado por Crest Robotics y Earthbuilt Technology, que promete imprimir una casa en 3D en tan solo un día.
El prototipo cuenta con un diseño hexápodo capaz de desplazarse por terrenos irregulares. Opera de forma autónoma y su misión es ambiciosa: levantar viviendas sostenibles, de bajo coste y con una huella de carbono reducida. Para ello, utiliza materiales locales como arena, tierra o incluso escombros. El sistema se inspira en el método earthbag, empleado tradicionalmente para construir diques y búnkeres de forma rápida y resistente.

El plan no se limita a la Tierra. Sus creadores imaginan a Charlotte levantando también bases en la Luna con regolito lunar como materia prima. Una visión que combina tecnología, sostenibilidad y exploración espacial.
Por ahora, todo sigue en fase conceptual. Las pruebas son renders y simulaciones, así que aún faltan años para ver un modelo real. Aun así, la idea de que un robot pueda resolver en un día lo que hoy es una crisis de décadas resulta fascinante.
¿Será Charlotte el aliado que necesitamos para revolucionar tanto la vivienda en nuestras ciudades como la construcción en el espacio? Habrá que esperar, pero la partida ya está cargando.








