En una época donde las GPU cuestan más que los juegos, ver a una tarjeta veterana volver al campo de batalla es casi un milagro. El canal de YouTube RandomGamingHD, famoso por poner a prueba hardware modesto, decidió probar el nuevo Battlefield 6 con una sorpresa: una Radeon RX 570 de 2017. Sorprendentemente, esta gráfica que hoy vale menos que el propio juego, todavía puede defenderse.
La RX 570 fue durante años la favorita de los jugadores con presupuesto limitado y de los mineros de criptomonedas. Aunque ya tiene sus años, su bus de 256 bits sigue siendo una ventaja frente a algunas GPU actuales más recortadas. En las pruebas también participó una GTX 1650 Super, la GPU Turing más básica de NVIDIA, y los resultados fueron más que respetables.


El equipo de pruebas usó un Intel Core i5-12400F y una resolución de 1080p. Con la calidad baja, ambas tarjetas lograron entre 50 y 60 FPS. Llegaron al límite de su VRAM, pero se mantuvieron estables. Los métodos de escalado como FSR o XeSS apenas ofrecieron mejoras. Sin embargo, reducir la resolución al 60 % permitió alcanzar 60 FPS más fluidos, aunque con una imagen menos nítida.
Lo más destacable es el mensaje: no hace falta una GPU de 800 dólares para disfrutar de un shooter moderno. Battlefield 6 está bien optimizado y no obliga a usar tecnologías como el trazado de rayos. Gracias a eso, incluso los equipos antiguos pueden entrar en combate sin sufrir.
La RX 570 ya no recibe soporte completo de controladores por parte de AMD, pero aún tiene algo que decir. Esta prueba deja claro que la diversión no depende de los teraflops. Si tienes una GPU vieja guardada, quizás sea momento de darle una última misión.








