Los registros de envío recientes han destapado detalles jugosos sobre la próxima generación de procesadores portátiles de AMD. En concreto, las APUs Zen6 con nombre clave “Medusa Point” están emergiendo como una apuesta audaz. Por un lado, combinan núcleos híbridos y arquitectura renovada. Por otro, ofrecen dos configuraciones térmicas distintas. Su objetivo: conquistar desde ultrabooks hasta portátiles gaming de alto rendimiento.
Las filtraciones apuntan a un cambio de paradigma en el diseño de AMD. De hecho, por primera vez en su historia de APUs, la compañía adoptará núcleos x86 de bajo consumo. Este enfoque imita lo que Intel ha implementado con sus Core Ultra. Específicamente, la configuración base incluiría cuatro núcleos Zen 6 estándar, cuatro núcleos Zen 6c compactados y dos núcleos de eficiencia extrema. En total, diez núcleos en un único die. Así pues, esta disposición busca equilibrar rendimiento bruto con autonomía prolongada. Es algo crítico en la era post-pandemia, donde el trabajo remoto exige laptops versátiles.
En cuanto a la integración gráfica, también presenta novedades importantes. En este sentido, Medusa Point montaría una GPU RDNA 3.5+ de ocho unidades de computación. Esto representa una reducción frente a las dieciséis CU presentes en Strix Point de gama alta. Aunque parezca un retroceso, esta decisión probablemente responde a limitaciones de espacio en el die y consumo energético. No obstante, para tareas cotidianas y gaming ligero, ocho CU RDNA 3.5+ deberían ofrecer un rendimiento sólido. Además, las mejoras arquitectónicas de esta versión mejorada de RDNA serán clave.
45W
— Gray (@Olrak29_) December 4, 2025
28W
Sin embargo, el verdadero golpe sobre la mesa llega con las variantes Ryzen 9. En particular, estas configuraciones premium incorporarían un chiplet CCD adicional de doce núcleos Zen 6. Estos núcleos provienen de la línea de escritorio, elevando el conteo total a veintidós núcleos. Por consiguiente, este enfoque modular convierte al die principal de Medusa Point en un hub de entrada/salida. Gestiona memoria, gráficos y conectividad, mientras tanto, el CCD externo aporta músculo computacional puro. En definitiva, es una estrategia inteligente que maximiza el aprovechamiento de tecnologías existentes sin rediseñar todo desde cero.
Por otra parte, los manifiestos NBD confirman dos perfiles térmicos: 28W y 45W. En primer lugar, los modelos de menor consumo heredarán el nicho actual de Strix Point en ultraportátiles delgados. Aquí la autonomía es primordial. En segundo lugar, los chips de 45W apuntarán directamente a laptops gaming y estaciones de trabajo móviles. Estos dispositivos demandan rendimiento sostenido bajo cargas intensivas. Asimismo, ambos utilizarán el socket FP10, aproximadamente 6% más grande que FP8. Sin embargo, será más compacto que el FP11 de Strix Halo. De esta manera, ofrece un punto medio entre densidad y capacidad térmica.
Aunque AMD mantiene silencio oficial, el timing sugiere un lanzamiento escalonado. Primero, las actualizaciones Ryzen 400 “Gorgon Point” basadas en Strix renovado podrían aparecer en CES 2026. Posteriormente, esto dejaría a Medusa Point para mediados o finales del próximo año. En consecuencia, esta cadencia permitiría a AMD mantener presión constante sobre Intel mientras refina sus diseños híbridos.








