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AMD refuerza su arsenal con los Ryzen 9700F, 9500F y 5600F sin iGPU

Ryzen 9700F 9500F y 5600F

AMD sigue pisando fuerte en el terreno de los procesadores, y esta vez lo hace con una jugada estratégica que apunta directo a los gamers con gráficas dedicadas: la llegada de los Ryzen 7 9700F, Ryzen 5 9500F y Ryzen 5 5600F, modelos que prescinden de GPU integrada para ofrecer un precio más competitivo.

Durante años, Intel fue el rey absoluto en CPU, pero el panorama cambió con la irrupción de los Ryzen, y hoy AMD no solo lidera en servidores y gaming de alto rendimiento, sino que también sabe cómo conquistar al público que busca potencia a buen precio.

Ryzen 5 9500F: equilibrio entre precio y rendimiento

Uno de los protagonistas de esta nueva tanda es el Ryzen 5 9500F, basado en arquitectura Zen 5 y con una configuración de 6 núcleos y 12 hilos. Sus frecuencias no decepcionan: 3,8 GHz de base y hasta 5 GHz en modo Boost, con un TDP de 65W y el clásico disipador Wraith Stealth incluido.

Ya aparece listado en tiendas de Asia, con un precio aproximado de 173 euros, lo que lo coloca como una opción muy atractiva para quienes planean montar un PC por piezas y ya cuentan con una GPU dedicada.

En pruebas con una RTX 5080 en juegos exigentes, este chip ha demostrado ser un 3,5% más rápido que el Ryzen 5 7500F, superando incluso al Core Ultra 5 265K de Intel. Una mejora modesta, pero suficiente para mantener a los azules bajo presión.

Ryzen 7 9700F: el más potente de la serie sin iGPU

Para los que buscan un salto mayor, el Ryzen 7 9700F se convierte en el estandarte de esta gama. Ofrece 8 núcleos y 16 hilos, también con arquitectura Zen 5, alcanzando frecuencias de hasta 5,5 GHz en Boost. Mantiene el consumo en 65W, lo que lo hace ideal para equipos de alto rendimiento que no quieren sacrificar eficiencia.

Ryzen 5 5600F: un último suspiro para AM4

La sorpresa llega con el Ryzen 5 5600F, que mantiene vivo el veterano socket AM4. Basado en Zen 3, cuenta con 6 núcleos y 12 hilos, aunque con frecuencias algo más recortadas que el 5600 original. Es un lanzamiento pensado para quienes todavía aprovechan plataformas más antiguas y buscan un procesador sólido sin pagar de más.

Un mensaje claro a Intel

Con esta estrategia, AMD refuerza su presencia en todos los frentes: desde equipos AM4 económicos hasta los AM5 de última generación. La fórmula es clara: dar opciones competitivas sin iGPU para quienes ya tienen una tarjeta gráfica dedicada.

En resumen, la familia “F” de AMD se expande, y todo apunta a que los gamers con presupuestos ajustados, pero exigentes, tendrán nuevas razones para apostar por los rojos. Y seamos honestos: ¿quién no disfruta ver cómo la batalla contra Intel se pone cada vez más intensa?