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AMD confirma nuevos aumentos de precio para RX 7000 y RX 9000: la crisis de la memoria golpea al gaming

AMD sube precios RX

El mercado de tarjetas gráficas enfrenta uno de sus momentos más complicados en años recientes. La compañía de Sunnyvale ha confirmado lo que muchos temían: una segunda ola de incrementos en los costos de sus GPU llegará antes de que finalice el primer trimestre de 2026. Esta situación no surge de la nada. Responde a una tormenta perfecta en el sector de componentes que venimos observando desde inicios de año.

La raíz del problema se encuentra en la memoria DRAM. Su precio ha experimentado una escalada sin precedentes que está sacudiendo toda la industria tecnológica. Los informes más recientes de DRAMeXchange pintan un panorama preocupante. Los costos se han disparado de manera exponencial. Esto arrastra consigo a fabricantes, distribuidores y, finalmente, al consumidor final. Esta cadena de aumentos parece imparable. Amenaza con extenderse a prácticamente todos los segmentos del hardware.

Cuando enero comenzó, la primera ronda de incrementos se situó entre el 5% y el 10%. Estas cifras ya generaron inquietud entre la comunidad de jugadores y entusiastas del PC. En aquel momento, AMD intentó tranquilizar al mercado. Aseguró que trabajaría estrechamente con sus partners para absorber parte de estos costos adicionales. Sin embargo, la realidad económica ha demostrado ser más poderosa que las buenas intenciones corporativas. Ningún fabricante puede sostener pérdidas indefinidamente cuando el componente crítico duplica su precio en cuestión de meses.

La situación actual presenta características alarmantes. Van más allá de simples ajustes de mercado. Según información filtrada desde canales de distribución asiáticos, específicamente desde boardchannels en China, los fabricantes principales están preparando una segunda oleada de incrementos. Esta podría implementarse entre febrero y marzo. Lo más preocupante no son solo los números. Es la incertidumbre que rodea esta situación. Nadie puede precisar con exactitud cuánto subirán los precios esta vez.

Los reportes hablan de que AMD buscaría equiparar sus precios con los de modelos equivalentes de NVIDIA. Esto eliminaría la ventaja competitiva que tradicionalmente ha mantenido en la relación precio-rendimiento. Esta estrategia resulta especialmente arriesgada. Team Red actualmente mantiene apenas un 6% de cuota de mercado en el segmento gaming. Es una posición de considerable debilidad frente a su rival verde.

Las estimaciones más conservadoras apuntan a incrementos de dos dígitos. Algunos analistas temen que la cifra pueda ser sustancialmente mayor. Los contratos de DRAM firmados recientemente sugieren aumentos promedio que oscilan entre el 15% y el 25%. La cifra final dependerá del fabricante y el modelo específico. Esta variabilidad añade una capa adicional de complejidad para consumidores que intentan planificar sus compras.

El efecto dominó ya está en marcha. Durante enero, muchos distribuidores aprovecharon para stockearse antes de que llegara esta segunda ola. Anticiparon lo inevitable. Sin embargo, ese inventario se agotará rápidamente. Dejará al mercado expuesto a los nuevos precios. Marcas como MSI, ASUS y GIGABYTE no tendrán más remedio que trasladar estos costos adicionales al consumidor final. Solo así podrán mantener márgenes operativos viables.

Lo verdaderamente devastador es la proyección a largo plazo. Los expertos prevén que la tendencia alcista continuará durante todo 2026. Habrá posibles incrementos acumulados adicionales del 25% antes de que termine el año. Haciendo cálculos simples, esto significaría algo impactante. Las tarjetas gráficas podrían costar entre un 150% y un 175% más de lo que valían hace apenas dieciocho meses. Semejante escalada de precios no tiene precedentes en la historia reciente del hardware para PC.

La arquitectura RDNA 5 tampoco parece que vaya a escapar de esta crisis. Muchos la esperaban como tabla de salvación. Aunque los rumores sugieren que AMD podría migrar a memoria LPDDR5X en algunos o todos sus modelos futuros, esta transición no garantiza inmunidad. La volatilidad del mercado de memoria persiste. Los costos de producción seguirán siendo elevados independientemente del tipo específico de DRAM utilizado.

Esta crisis trasciende el mundo de las tarjetas gráficas dedicadas. Portátiles gaming, consolas de nueva generación, estaciones de trabajo sentirán el impacto. Prácticamente cualquier dispositivo que dependa de memoria avanzada sufrirá las consecuencias. El sueño del PC gaming accesible se aleja cada vez más de la realidad. Millones de jugadores quedan en una posición difícil: pagar precios inflados o conformarse con hardware obsoleto.

Para los gamers con presupuestos ajustados, el panorama resulta especialmente sombrío. La estrategia tradicional de esperar a que bajen los precios simplemente no funcionará este año. De hecho, podría ser contraproducente. Esperar significa probablemente pagar más después. Aquellos que tenían planeado actualizar su sistema deberán reconsiderar seriamente sus opciones. También tendrán que ajustar expectativas de manera realista.

El mercado atraviesa un momento crítico. La memoria DRAM se ha convertido en el verdadero cuello de botella de 2026. Ninguna compañía, por grande que sea, puede esquivar esta realidad económica. AMD y NVIDIA están en el mismo barco. Ambas sufrirán las consecuencias de una cadena de suministro en tensión extrema.