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Intel Core Ultra 9 290K Plus: el procesador fantasma que arrasa en Geekbench con un 17% más de potencia

Intel Core Ultra 290K

La familia Arrow Lake Refresh de Intel llegó al mercado hace pocos días, trayendo consigo novedades esperadas en los segmentos Core Ultra 7 y Core Ultra 5. Sin embargo, hubo una ausencia notoria que dejó a más de uno con la boca abierta: el Intel Core Ultra 9 290K Plus, el procesador tope de gama que todos esperábamos ver en acción, simplemente no apareció en el lineup oficial. Pero aquí viene lo interesante: aunque Intel decidió mantenerlo fuera del escaparate, este chip ha emergido en pruebas de rendimiento mostrando cifras que literalmente aplastan a su predecesor, el Core Ultra 9 285K.

Rendimiento espectacular: cuando los números hablan por sí solos

Según datos recién filtrados en Geekbench 6.5.0, el Core Ultra 9 290K Plus está registrando puntuaciones que superan en aproximadamente un 17% al Ultra 9 285K tanto en cargas mononúcleo como multinúcleo. Estamos hablando de 3,747 puntos en single-core y nada menos que 26,117 puntos en multi-core. Para ponerlo en perspectiva, esas cifras colocan a este procesador no lanzado oficialmente por encima del mismísimo AMD Ryzen 9 9950X3D en rendimiento por núcleo individual, algo que hasta hace poco parecía territorio exclusivo de los chips con tecnología 3D V-Cache de AMD.

Las pruebas se realizaron sobre una plataforma ASUS con el procesador funcionando a una frecuencia base de 3.70 GHz, aunque sabemos que los chips Arrow Lake Refresh tienen margen para alcanzar velocidades turbo significativamente superiores. Lo fascinante aquí no es solo la cifra absoluta, sino la consistencia: este no es el primer avistamiento del 290K Plus en benchmarks. Anteriormente habíamos visto resultados que mostraban mejoras del 10-11% sobre el 285K, pero esta nueva filtración eleva la diferencia a niveles que francamente resultan difíciles de ignorar.

¿Por qué Intel mantiene oculto su as bajo la manga?

Aquí es donde la historia se vuelve un tanto misteriosa. Múltiples reportes sugieren que el Core Ultra 9 290K Plus podría haber sido cancelado internamente, aunque la evidencia de estas pruebas demuestra que unidades de ingeniería o muestras de validación definitivamente existen y están circulando. Las razones detrás de esta decisión siguen siendo pura especulación: ¿problemas de producción? ¿márgenes de ganancia insuficientes? ¿estrategia comercial para no canibalizar otros productos de la línea?

Lo cierto es que Intel lanzó con bombos y platillos los modelos inferiores de Arrow Lake Refresh, que por cierto han mostrado mejoras tangibles en especificaciones y rendimiento. El Core Ultra 5 250K Plus, por ejemplo, se está posicionando como una opción brutalmente competitiva para gaming puro por apenas $199, superando a su antecesor 245KF por márgenes del 25% en ciertas pruebas. Pero cuando tienes un flagship capaz de liderar todas las métricas de rendimiento single-threaded del mercado, dejarlo en el limbo parece, cuanto menos, una decisión cuestionable.

Contexto técnico: más allá de los números de Geekbench

Vale la pena mencionar que Geekbench, aunque útil como indicador general, tiene limitaciones conocidas. La prueba multinúcleo no escala de manera perfectamente lineal más allá de los 16 núcleos, lo que puede afectar la representatividad en procesadores con configuraciones híbridas como las de Intel. Sin embargo, la prueba mononúcleo es considerablemente más fiable para medir el rendimiento pico por núcleo, y ahí es precisamente donde el 290K Plus brilla con luz propia.

Comparado directamente, el 290K Plus no solo supera al Ultra 9 285K, sino que establece un nuevo estándar para la arquitectura Arrow Lake. Mientras que el 285K alcanza aproximadamente 3,268 puntos en single-core, el salto a 3,747 puntos representa una mejora en IPC (instrucciones por ciclo) o frecuencias que claramente justificaría el posicionamiento como producto premium. En el frente multinúcleo, la diferencia de casi 4,000 puntos (de 22,265 a 26,117) sugiere optimizaciones sustanciales en cómo el chip gestiona cargas paralelas.

Productividad profesional vs gaming: definiendo el público objetivo

Si eres de los que viven y respiran framerates en resoluciones ultra, probablemente el Core Ultra 5 250K Plus siga siendo tu mejor opción calidad-precio dentro del ecosistema Arrow Lake Refresh. Los procesadores de gama media-alta suelen ofrecer el mejor balance para gaming, donde frecuencias elevadas en pocos núcleos importan más que tener un ejército de threads disponibles.

Pero si tu workflow incluye renderizado 3D, compilación de código masivo, edición de video en resoluciones 4K o superiores, machine learning o cualquier tarea que devore núcleos como si no hubiera mañana, entonces el Core Ultra 9 290K Plus representaría una bestia absoluta de productividad. Ese rendimiento multinúcleo de más de 26,000 puntos lo coloca en territorio de workstation, compitiendo directamente con lo mejor que AMD puede ofrecer en su lineup Ryzen 9 y potencialmente incluso con algunos Threadripper de entrada.

El elefante en la habitación: disponibilidad y precio

Obviamente, todo esto es teórico mientras Intel no confirme planes de lanzamiento comercial. Los rumores de cancelación son preocupantes, pero la existencia de múltiples muestras de prueba sugiere que el producto alcanzó etapas avanzadas de desarrollo. Quizás estemos ante una situación similar a otros lanzamientos “paper launch” donde fabricantes limitados inicialmente lanzan chips en cantidades minúsculas para partners específicos antes de una disponibilidad general.

El posicionamiento de precio también es crucial. Si Intel decidiera lanzarlo, probablemente estaríamos hablando de una cifra cercana o superior a los $600-700 USD, compitiendo directamente con el Ryzen 9 9950X y su variante 3D. A ese nivel de precio, el rendimiento debe justificarse no solo en benchmarks sintéticos sino en aplicaciones del mundo real, donde factores como eficiencia energética, temperaturas y consistencia bajo carga sostenida juegan roles críticos.

Mirando hacia el futuro: ¿qué significa esto para el mercado de CPUs?

La realidad es que estamos en un momento fascinante para la industria de procesadores. AMD acaba de presentar su tecnología 3D V-Cache de segunda generación con los chips X3D, Intel está refinando Arrow Lake mientras prepara el terreno para futuras arquitecturas, y el segmento de alto rendimiento nunca había sido tan competitivo. Que un procesador “fantasma” como el 290K Plus pueda liderar métricas clave de rendimiento demuestra que Intel todavía tiene margen para competir en la cima absoluta.

Para profesionales y entusiastas que necesitan ese último percentil de rendimiento, la ausencia del 290K Plus en el mercado es genuinamente frustrante. Es como ver el auto de carreras perfecto en el showroom pero con un cartel de “no disponible para venta”. Esperemos que Intel reconsidere su estrategia y eventualmente libere este chip al mercado, aunque sea en cantidades limitadas o como parte de sistemas pre-construidos para workstations.