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Samsung duplica el precio de la memoria RAM en plena crisis de suministro tecnológico

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El mercado de componentes electrónicos atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años. De hecho, la advertencia que ADATA lanzó hace apenas unas semanas se materializa ahora con contundencia. Samsung ha confirmado su intención de incrementar drásticamente el coste de la memoria DRAM durante el segundo trimestre de 2026. Sin embargo, lo más preocupante es que esta medida llega apenas unos meses después de una duplicación similar.

En efecto, el gigante surcoreano ya aplicó un ajuste equivalente en los primeros tres meses del año. Ahora repite la estrategia comercial con idéntica contundencia.

Para entender la magnitud del problema, conviene hacer números. Por un lado, Samsung ya dobló los precios al arrancar 2026. Por otro lado, ahora vuelve a implementar un ajuste de proporciones equivalentes. En consecuencia, estamos hablando de que la memoria DRAM podría alcanzar valores cercanos a cuatro veces su coste original. Todo esto en apenas medio año.

No obstante, esta escalada no es un fenómeno aislado. Cuando el líder del sector toma decisiones de este calibre, el resto actúa en consecuencia. De esta manera, SK Hynix y Micron, los otros dos grandes fabricantes, tienden a seguir la misma estrategia comercial casi de inmediato.

Pero la situación no afecta únicamente a la memoria volátil. Además, el almacenamiento basado en chips NAND Flash también experimenta tensiones importantes. En este sentido, los pronósticos apuntan a que los SSD seguirán encareciendo su precio conforme avance el año. Especialmente, los incrementos serán notables hacia el cierre de 2026.

Por consiguiente, este doble impacto golpea directamente a toda la cadena de producción tecnológica. Ordenadores de sobremesa, portátiles, smartphones y tablets dependen de ambos componentes. Es decir, todos los dispositivos contemporáneos necesitan tanto memoria RAM como almacenamiento sólido. Por lo tanto, el efecto se multiplica de forma inevitable.

Anteriormente, ADATA había anticipado este escenario semanas atrás. La compañía señaló que los fabricantes priorizan actualmente productos destinados al sector de inteligencia artificial. Evidentemente, este mercado resulta más lucrativo que el de consumo general. Como resultado, la consecuencia es clara: menos capacidad productiva disponible para DRAM convencional.

Un efecto dominó sin precedentes recientes

En particular, la estrategia comercial de Samsung resulta especialmente agresiva si observamos la cronología. Durante el trimestre inicial de 2026, la compañía ya aplicó una duplicación de tarifas en memoria DRAM. Posteriormente, entre abril y junio, repite la jugada. Finalmente, el resultado acumulado supera con creces un simple aumento del 200%.

En realidad, estamos ante una multiplicación por cuatro del valor base. Los fabricantes de equipos debían asumir costes radicalmente inferiores hace apenas unos meses. Paralelamente, la memoria NAND también acelera su escalada de precios. Aunque su ritmo es ligeramente inferior al de la RAM, igualmente resulta preocupante.

Para quienes estén considerando ampliar el almacenamiento de sus equipos, el mensaje es claro. Los SSD ya resultaban más costosos de lo habitual. Lamentablemente, la tendencia no hará más que acentuarse conforme nos aproximemos a 2027.

Mientras tanto, los analistas del sector estiman consecuencias directas para el consumidor. El precio medio de los ordenadores personales podría incrementarse hasta un 17% durante el presente año. Sin duda, estas subidas en componentes fundamentales marcarán el mercado de forma definitiva.

Incluso se habla de barreras psicológicas que desaparecerán. Específicamente, para 2028, resultará imposible encontrar equipos nuevos por debajo de los 500 dólares o euros. Hasta ahora, esta cifra marcaba el punto de entrada al mercado para muchos usuarios. No obstante, esa realidad está a punto de cambiar radicalmente.

Asimismo, las repercusiones alcanzan también al segmento gaming de acceso. Aquellas configuraciones económicas que permitían jugar títulos actuales con inversiones moderadas podrían convertirse en una reliquia del pasado. En consecuencia, los jugadores de presupuesto ajustado lo tendrán cada vez más complicado.

En cuanto a smartphones, la industria prevé una caída significativa en las ventas. De hecho, el impacto será especialmente notable en modelos con configuraciones generosas de memoria RAM y almacenamiento interno. Por ello, los fabricantes podrían verse obligados a tomar decisiones difíciles. Básicamente, reducir especificaciones o elevar precios de forma considerable son las opciones más probables.

Un ejemplo revelador de esta nueva realidad lo encontramos en el MacBook Neo. Concretamente, se trata del portátil de posicionamiento económico que Apple presentó recientemente. A pesar de ser una opción “accesible” dentro del ecosistema de la manzana, el dispositivo llega con especificaciones modestas.

El equipo ofrece apenas 8 GB de memoria RAM. Además, las opciones de almacenamiento oscilan entre 256 y 512 GB. Curiosamente, configuraciones que hace unos años habrían resultado criticadas incluso en equipos de gama básica. Hoy representan la nueva normalidad del sector.

Beneficios récord para fabricantes en medio de la escasez

TrendForce es una firma especializada en análisis de mercado de semiconductores. Recientemente, la compañía reveló esta semana datos que confirman el panorama actual. Los cinco principales proveedores de memoria NAND incrementaron sus ingresos un 23,8% de forma trimestral. Esto ocurrió durante los últimos tres meses de 2025.

Ahora, todas las miradas se centran en el cierre del primer trimestre de 2026. Se anticipa un nuevo récord impulsado por varios factores. Por una parte, la demanda de infraestructura para inteligencia artificial es uno de ellos. Por otra parte, las sucesivas oleadas de aumentos tarifarios completan el cuadro.

En este contexto, las proyecciones indican cifras alarmantes. La memoria NAND para SSD de consumo experimentará incrementos contractuales de hasta el 60% en este primer trimestre. Similarmente, las soluciones empresariales podrían encarecerse hasta un 58%. Claramente, estas cifras no representan anomalías pasajeras.

Más bien, son el reflejo de un desequilibrio profundo entre oferta y disponibilidad. Ya en diciembre de 2025, IDC advertía sobre las causas estructurales del problema. El auge de tecnologías como la memoria HBM es fundamental para aplicaciones de IA. Igualmente, la DRAM de servidor y otros productos premium destinados a centros de datos absorben recursos.

De hecho, prácticamente toda la capacidad productiva de los principales fabricantes se dedica a estos segmentos premium. Consecuentemente, el mercado de consumo queda relegado a un segundo plano.

En cuanto a las estimaciones, apuntan a crecimientos modestos en producción. La oferta de memoria DRAM crecerá apenas un 16% respecto a 2025. Mientras que la NAND Flash avanzará un 17%. Evidentemente, estos incrementos resultan insuficientes para equilibrar un mercado sometido a presiones sin precedentes.

Los pronósticos más optimistas sitúan el año 2028 como punto de inflexión. Ese sería el momento en que podríamos comenzar a superar los problemas de escasez actuales. En otras palabras, implica al menos dos años más de tensiones continuadas.

Por su parte, ChinaFlashMarket aporta datos adicionales que ilustran la velocidad de estos cambios. Las obleas NAND TLC de 1 Tb experimentaron un aumento del 25%. Sorprendentemente, esto ocurrió únicamente durante febrero de 2026. Un solo mes de incrementos extraordinarios.

Phison es una compañía clave en el desarrollo de controladoras y fabricación de SSD para terceros. Recientemente, la empresa ha endurecido sus condiciones comerciales ante la volatilidad del mercado. Ha reducido los plazos de pago incluso para sus clientes más establecidos.

Incluso en algunos casos, Phison exige anticipos para garantizar el suministro. Se trata de una práctica poco habitual en relaciones comerciales consolidadas. Sin embargo, la medida refleja la extrema tensión del mercado actual.

¿Qué significa todo esto para el usuario final?

En definitiva, el panorama dibuja un escenario complicado. Quienes planeen actualizar o adquirir equipos tecnológicos durante los próximos meses lo tendrán difícil. Obviamente, la combinación de memoria RAM más cara y almacenamiento SSD en constante ascenso tendrá efectos directos.

Afectará al precio de portátiles, ordenadores de sobremesa, consolas y smartphones. Prácticamente cualquier dispositivo electrónico moderno sufrirá las consecuencias. Anteriormente, las configuraciones generosas en memoria y almacenamiento eran habituales incluso en equipos de gama media. Ahora bien, podrían convertirse en privilegio de los segmentos premium.

Para los entusiastas del gaming, la situación resulta especialmente delicada. Hasta hace poco, las configuraciones de entrada permitían acceder al juego en PC con inversiones razonables. Desafortunadamente, ese acceso enfrenta un futuro incierto.

Por otro lado, los fabricantes de consolas también deberán gestionar estos incrementos. Su capacidad de negociación es superior a la de consumidores individuales. Además, la producción a gran escala podría amortiguar parcialmente el impacto. Aun así, algún efecto habrá.

De igual manera, la industria móvil tampoco escapará a las consecuencias. Los smartphones de gama media-alta habían democratizado el acceso a configuraciones generosas. Dispositivos con 12 GB de RAM o 256 GB de almacenamiento base se habían vuelto comunes. Lamentablemente, esto podría cambiar drásticamente.

En este sentido, los fabricantes podrían experimentar retrocesos en especificaciones. También son probables saltos importantes en precios de lanzamiento. Particularmente, las marcas chinas enfrentan un dilema especialmente complejo.

Tradicionalmente competían ofreciendo especificaciones generosas a precios ajustados. Sin embargo, esa estrategia se vuelve insostenible con los costes actuales de componentes.