pcprokey.com

RTX 5090 limitada a menos de 1V: NVIDIA impone restricciones de voltaje en nuevos controladores

Limitación voltaje RTX 5090

La comunidad de entusiastas del hardware ha detectado un cambio preocupante. Recientemente, las tarjetas gráficas GeForce RTX 50 muestran un comportamiento diferente tras instalar los controladores más recientes de NVIDIA. En principio, lo que comenzó como un problema de rendimiento simple ahora es más complejo. De hecho, los nuevos controladores parecen imponer restricciones deliberadas sobre el voltaje operativo de las GPUs Blackwell. Especialmente, los modelos de alta gama como la RTX 5090 son los más afectados.

La historia comenzó a finales de febrero de 2026. En ese momento, NVIDIA distribuyó la versión v595.59 de sus drivers Game Ready. Inicialmente, estos estaban diseñados para optimizar el rendimiento en Resident Evil Requiem. Sin embargo, la actualización desencadenó una cadena de problemas técnicos inesperados. Por un lado, los usuarios reportaron fallos en el sistema de refrigeración. Además, los ventiladores permanecían inactivos incluso bajo cargas intensas. Paralelamente, las frecuencias de reloj experimentaban caídas inexplicables. Como resultado, el rendimiento en videojuegos se desplomaba considerablemente.

Posteriormente, las pruebas internas revelaron discrepancias alarmantes. Específicamente en Resident Evil Requiem, el título que supuestamente debía beneficiarse de esta actualización, el rendimiento cayó dramáticamente. Por consiguiente, fue necesario retroceder varias versiones de drivers para recuperar niveles óptimos. En consecuencia, las mejoras alcanzaron hasta el 68% respecto a la versión problemática.

Ante esta situación, NVIDIA reaccionó con rapidez ante la avalancha de quejas. Inmediatamente, retiraron los controladores v595.59 de su portal de descargas. Simultáneamente, recomendaron a los usuarios revertir a la versión v591.86 WHQL. Mientras tanto, el equipo técnico investigaba el origen del problema.

Posteriormente, el fabricante californiano lanzó una versión corregida. En concreto, la nueva versión se identificó como v595.71 WHQL. Aparentemente, solucionaba los problemas de rendimiento y estabilidad. En consecuencia, la compañía emitió comunicados oficiales confirmando la resolución de los inconvenientes técnicos. Finalmente, habilitó nuevamente las descargas a través de la aplicación NVIDIA y su sitio web oficial.

En ese momento, todo parecía volver a la normalidad. No obstante, los usuarios más dedicados al overclocking comenzaron a notar anomalías. Evidentemente, el comportamiento eléctrico de sus tarjetas había cambiado.

Primero, el canal especializado Bang4BuckPC Gamer fue quien documentó estas nuevas limitaciones. Efectivamente, sus análisis mostraron resultados preocupantes. Actualmente, las GeForce RTX 5090 operaban con frecuencias por debajo de los 3 GHz. Además, los voltajes no superaban 1 voltio. En contraste, anteriormente estas mismas unidades alcanzaban valores superiores bajo cargas tridimensionales intensas. Particularmente, este comportamiento se manifestaba durante intentos de overclocking. Por lo tanto, todo sugería la implementación de un límite artificial en el firmware de los controladores.

Para verificar estos hallazgos, se realizaron pruebas exhaustivas de manera independiente. Específicamente, se utilizó una MSI GeForce RTX 5090 SUPRIM X. Originalmente, con los drivers v591.86, esta tarjeta operaba consistentemente entre 1.020 y 1.030 voltios. Asimismo, alcanzaba frecuencias entre 3015 y 3030 MHz. Esto con ajustes manuales de overclocking moderados: primero, un incremento de 200 MHz en el núcleo. Además, 2000 MHz adicionales en la memoria. Finalmente, el deslizador de voltaje estaba al máximo.

Por el contrario, los resultados con la versión v595.71 contaron una historia completamente diferente. Incluso bajo idénticas condiciones de overclocking, la tarjeta se mantuvo por debajo de los 3 GHz. Simultáneamente, los voltajes oscilaban entre 1.005 y 1.010 voltios. Ocasionalmente, descendían hasta exactamente 1.00 voltio.

Aún más reveladores resultan los datos al comparar configuraciones de fábrica. Curiosamente, sin overclocking, los valores de voltaje con los nuevos drivers alcanzaban apenas 1.015 voltios. En cambio, la versión anterior permitía entre 1.03 y 1.04 voltios en las mismas circunstancias. Esta diferencia es particularmente llamativa. Sorprendentemente, una tarjeta overclockeada con los drivers actuales opera con menos voltaje. En otras palabras, tiene menos potencia que una configuración de stock con controladores anteriores.

Para realizar las mediciones, se utilizó FurMark. Esta herramienta de stress testing es ampliamente reconocida en la industria. En definitiva, los datos son inequívocos. Claramente, confirman la existencia de restricciones implementadas a nivel de software.

Hasta ahora, NVIDIA no ha emitido declaraciones oficiales explicando las razones detrás de esta decisión. Sin embargo, la especulación dentro de la comunidad apunta hacia preocupaciones de seguridad. Principalmente, el foco está en el conector de alimentación de 16 pines. De hecho, este componente ha sido fuente de controversia desde generaciones anteriores. Concretamente, existen reportes de sobrecalentamiento y daños físicos.

Evidentemente, esta situación plantea interrogantes sobre el equilibrio entre seguridad y rendimiento. Por un lado, las restricciones de voltaje podrían prevenir incidentes con el hardware. Por otro lado, también limitan significativamente el potencial de las tarjetas de gama alta. En particular, muchos usuarios invierten miles de dólares esperando exprimir cada megahertz disponible.

Como era de esperar, la comunidad de overclockers ha expresado su frustración. Históricamente, este grupo es tradicionalmente vocal y técnicamente sofisticado. En esencia, las limitaciones artificiales reducen el margen de experimentación. Tradicionalmente, han contado con mayor libertad para ajustar sus equipos.

Afortunadamente, en términos prácticos, el impacto sobre el rendimiento en videojuegos parece ser mínimo. Esto aplica específicamente para usuarios que mantienen sus configuraciones de fábrica. Actualmente, Resident Evil Requiem funciona correctamente con la versión corregida de los controladores. En general, la mayoría de los jugadores no percibirá diferencias tangibles durante sesiones regulares.

Sin embargo, para entusiastas del overclocking la historia es diferente. Igualmente, los creadores de contenido que dependen de cada fragmento adicional de rendimiento también se ven afectados. Para ellos, estas restricciones representan un obstáculo significativo.

En conclusión, este episodio evidencia la complejidad del desarrollo de drivers modernos. A menudo, las actualizaciones diseñadas para mejorar la experiencia pueden introducir nuevas limitaciones. Además, destaca la importancia de la transparencia por parte de los fabricantes. Ciertamente, los cambios que afectan las capacidades fundamentales del hardware merecen explicaciones claras. Después de todo, los consumidores han adquirido estos productos con ciertas expectativas.

Nota del editor: Si disfrutas ajustando cada parámetro de tu GPU, considera guardar una copia de los drivers v591.86. En definitiva, en el mundo del hardware, a veces el progreso viene con letra pequeña. Y no siempre es la que esperábamos leer.