La comunidad tech está revolucionada tras las últimas filtraciones sobre Intel Nova Lake-S. En efecto, esta arquitectura de escritorio podría redefinir el rendimiento extremo en 2026. Según el reconocido filtrador @Haze2K1, los próximos procesadores Core Ultra 400K integrarían una tecnología denominada bLLC (Big Last Level Cache). Básicamente, se trata de una capa adicional de memoria caché de último nivel con cifras impresionantes: hasta 52 núcleos en configuraciones tope de gama y 288 MB de caché bLLC en los modelos más ambiciosos.
Por otro lado, esta innovación parece reservada exclusivamente para las variantes desbloqueadas con nomenclatura “K”. Sin duda, son esas joyas que los entusiastas del overclocking esperan con ansias. Además, la filtración detalla cuatro configuraciones principales dentro de la familia Core Ultra 400K. Todas equipadas con una distribución híbrida de tres tipos de núcleos: Performance (P), Efficiency (E) y los novedosos núcleos LPE (Low Power Efficiency). Específicamente, estos últimos están diseñados para tareas de bajo consumo sin sacrificar capacidad multitarea.
Nova lake-s with big last level cache:
— Haze (@Haze2K1) December 17, 2025
16p 32e 4lpe
14p 24e 4lpe
8p 16e 4lpe
8p 12e 4lpe
En cuanto a las opciones tope de gama, los Core Ultra 9 de doble módulo computacional liderarían el catálogo. De hecho, ofrecerían opciones de 52 núcleos (16P+32E+4 LPE) o 42 núcleos (14P+24E+4 LPE). Además, ambos vendrían acompañados por esos generosos 288 MB de caché adicional. Por su parte, los Core Ultra 7 apostarían por módulos únicos más compactos. Concretamente, las configuraciones serían de 28 núcleos (8P+16E+4 LPE) o 24 núcleos (8P+12E+4 LPE), con 144 MB de bLLC. En consecuencia, estas opciones sugieren un equilibrio calculado entre rendimiento bruto para workstations y gaming extremo. Mientras tanto, la eficiencia energética se mantiene como bandera.
En el apartado de plataforma, por otro lado, Nova Lake-S abandonaría el actual socket LGA 1700. En su lugar, adoptaría el LGA 1954, un cambio que exigirá placas base completamente nuevas con chipsets de la serie 900. Curiosamente, los rumores apuntan a que Intel podría confiar en Samsung con su proceso de 8 nm para fabricar el Platform Controller Hub (PCH). Por lo tanto, esta decisión generaría debates sobre rendimiento y costos de producción frente a las soluciones internas de la compañía.
Cabe destacar que Intel confirmó en su hoja de ruta oficial que Nova Lake llegaría al segmento desktop hacia finales de 2026. Sin embargo, estas especificaciones técnicas aún no cuentan con respaldo corporativo. Aun así, si los números filtrados se materializan, estaríamos ante una respuesta contundente a las arquitecturas Zen de AMD. Definitivamente, sería una declaración de intenciones para retomar el liderazgo absoluto en procesadores de alto rendimiento.
¿Será esta la generación que devuelva a Intel al trono indiscutible del gaming y la creación de contenido? Sin lugar a dudas, los próximos meses prometen ser apasionantes para quienes vivimos respirando gigahercios.








