El mercado de componentes PC atraviesa uno de sus momentos más tensos, y ASRock acaba de responder con una jugada inteligente. La compañía taiwanesa presenta la H610M Combo, una placa base que rompe esquemas al ofrecer compatibilidad simultánea con memoria DDR4 y DDR5. El objetivo es claro: permitir que los usuarios construyan o actualicen sus sistemas sin verse aplastados por los precios estratosféricos de la DRAM de última generación.
La estrategia no podría llegar en mejor momento. Mientras la industria enfrenta una escasez que ha multiplicado los costos hasta cinco veces en algunos segmentos, esta solución híbrida emerge como un salvavidas para quienes no pueden —o simplemente no quieren— pagar las cifras actuales por memoria DDR5. ASRock entiende que una crisis en un componente clave puede paralizar todo el ecosistema, arrastrando ventas de procesadores, tarjetas gráficas y demás hardware.

La H610M Combo se construye sobre el chipset Intel H610 y socket LGA1700, garantizando soporte para procesadores Core de 12ª, 13ª y 14ª generación. Aquí viene lo interesante: puedes equiparla con hasta 96 GB de DDR5 funcionando a 4.800 MT/s mediante cuatro ranuras DIMM, o alternativamente montar hasta 64 GB de DDR4 a 2.666 MT/s usando solo dos slots. Esta flexibilidad convierte a la placa en un comodín perfecto para diferentes presupuestos y prioridades.
Hablemos sin rodeos: estamos ante una propuesta de gama de entrada. El diseño es minimalista, con un único disipador sobre el chipset y un VRM de apenas 3+1 fases para alimentar el procesador. Incluye una ranura PCIe 4.0 x16, dos slots PCIe 3.0 x16 adicionales, incluso una ranura PCI clásica para los nostálgicos. El almacenamiento se cubre con un conector M.2 PCIe 3.0 y cuatro puertos SATA III. Las opciones de vídeo abarcan desde el veterano VGA hasta DisplayPort 1.4, pasando por DVI y HDMI 1.4. Todo empaquetado en formato Micro-ATX.

¿Realmente marca la diferencia esta placa? Depende de cómo juegues tus cartas. Si compras memoria DDR4 nueva, el ahorro frente a DDR5 es marginal —apenas 25 euros al momento de escribir estas líneas—. La magia aparece cuando exploras el mercado de segunda mano: plataformas como Wallapop ofrecen kits de 32 GB DDR4 entre 60 y 80 euros, menos de la mitad del precio minorista actual. Incluso en Aliexpress hay módulos de 16 GB desde 29 euros, aunque con marcas menos conocidas.
La DDR4 tampoco ha escapado completamente de las subidas, pasando de 65 a 150 euros por 32 GB en pocos meses. Pero comparado con una DDR5 que ha multiplicado su precio por cuatro o cinco, la diferencia sigue siendo brutal. Para builders con presupuesto ajustado o quienes arman equipos básicos de ofimática, esta H610M Combo representa una vía de escape real ante la tormenta perfecta del mercado DRAM.
Nuestra opinión: ASRock no está reinventando la rueda, pero sí ofrece un salvavidas práctico. Si tu próximo build no exige rendimiento extremo y prefieres gastar 80 euros en RAM usada que 175 en módulos nuevos, esta placa tiene tu nombre escrito. A veces, la mejor tecnología no es la más avanzada, sino la que te permite construir sin vaciar la cartera.








