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Memoria al límite: retrasos, cancelaciones y escasez en GPU y consolas

crisis global de memoria

a crisis global de memoria DRAM está golpeando más fuerte de lo esperado, y ahora tres pesos pesados del hardware —NVIDIA, AMD y Microsoft— sienten el impacto directo. La demanda explosiva de chips para IA ha desbordado a los fabricantes, dejando a la industria del gaming en una situación inédita.

NVIDIA: las RTX 50 SUPER quedan en pausa hasta 2026

NVIDIA había logrado sortear la primera parte del temporal gracias a su enorme reserva de memoria para las GPU actuales, pero los modelos que requieren VRAM de mayor capacidad están atrapados en la tormenta. Las futuras RTX 50 SUPER, especialmente las versiones con 24 GB, se quedan sin suministro suficiente para mantenerse en producción rentable.

Fuentes cercanas al sector afirman que la compañía ya avisó a sus socios: la serie se mueve hasta el tercer trimestre de 2026, acumulando así un segundo gran retraso. Y el efecto dominó continúa: la generación RTX 60 (Vera Rubin) podría desplazarse hasta 2027, marcando a la serie RTX 50 como una de las más longevas en la historia reciente de NVIDIA.

AMD: la RX 9070 GRE, atrapada entre costos y escasez

El lado rojo tampoco la está pasando bien. La RX 9070 GRE, diseñada para competir en la relación calidad-precio, prácticamente se esfuma del mapa. Con solo 16 GB y una menor capacidad para almacenar memoria en volumen, AMD ha perdido margen de maniobra.

Los escenarios internos son poco alentadores:

  • Un lanzamiento tardío que llegaría entre el primer y segundo trimestre de 2026.
  • O el camino más probable: cancelación definitiva, sacrificada por la falta de VRAM y los costos inflados.

Mientras NVIDIA sostiene su stock con reservas previas, AMD enfrenta incrementos en precios y una disponibilidad cada vez más limitada en su gama Radeon.

Microsoft: Xbox Series X | S podrían escasear

El golpe también alcanza al terreno de las consolas. A diferencia de Sony, Microsoft no aseguró memoria suficiente con antelación, lo que ya estaría afectando la producción de Xbox Series X y Series S.

El panorama pinta complicado para los usuarios:

  • Posibles aumentos de precio,
  • Menos promociones y bundles,
  • Y riesgo real de falta de stock durante temporadas clave como Navidad.

Un escenario que recuerda a los primeros meses de la pandemia, pero por razones completamente distintas.

Un cierre de año tenso: la memoria manda

Quienes quieran actualizar su GPU o entrar al ecosistema Xbox podrían encontrarse con un mercado caro, lento y con inventario limitado. No es un problema de demanda, sino el efecto directo de una guerra silenciosa por la memoria, impulsada por gigantes de la IA que consumen DRAM a un ritmo nunca antes visto.

NVIDIA aplaza su refresh, AMD pierde una carta clave y Microsoft lucha por mantener consolas en circulación.
La ironía es clara: en pleno 2025, lo más difícil de conseguir no es potencia… sino memoria.