AMD sigue imparable. La compañía liderada por Lisa Su presentó sus resultados financieros del tercer trimestre de 2025 con cifras que superaron todas las expectativas. En total, alcanzó 9.246 millones de dólares en ingresos, un 36% más que el año anterior, y logró un margen bruto del 52%. En plena era de la inteligencia artificial, su mayor impulso proviene del gaming, gracias al éxito de los Ryzen, las Radeon y los chips diseñados para la PlayStation 5.
Durante años, AMD fue vista como la eterna rival de Intel y NVIDIA. Sin embargo, esa percepción ha cambiado por completo. Los procesadores Ryzen no solo compiten con Intel, sino que incluso la superan en varios escenarios de rendimiento. Por otro lado, las Radeon RX 9000 han encontrado su espacio frente a las RTX 50 de NVIDIA, ofreciendo una excelente relación entre potencia, eficiencia y precio. En consecuencia, AMD ya no corre detrás de nadie: marca su propio ritmo.

Los resultados financieros refuerzan esta tendencia. En el Q3 2025, el beneficio neto creció hasta 1.243 millones de dólares, lo que supone un incremento del 61% respecto al año anterior. Además, cada acción generó 0,75 dólares de ganancia. Cabe destacar que estos datos aún no incluyen las ventas de las GPU Instinct MI308 para el mercado chino, por lo que el margen de mejora es aún mayor.
Si analizamos los segmentos, el salto más notable se dio en clientes y gaming, con 4.048 millones de dólares en ingresos, lo que representa un 73% más que el año pasado. Dentro de este bloque, las CPU Ryzen aportaron 2.800 millones, mientras que la división gaming alcanzó 1.300 millones, un impresionante +181% interanual. Esta subida se explica por la creciente demanda de GPU Radeon y por el éxito de los chips personalizados que impulsan la PlayStation 5.

Por otro lado, el negocio de centros de datos e IA también mostró avances, aunque más moderados. Sus ingresos subieron un 22%, hasta los 4.341 millones de dólares. Aun así, el verdadero protagonismo lo mantiene el gaming, que se ha consolidado como el pilar más rentable de la compañía.
En definitiva, AMD no solo está compitiendo: está redefiniendo el mercado. Su enfoque en rendimiento real, eficiencia energética y precios competitivos la han convertido en un referente tanto para jugadores como para fabricantes de consolas.








