El cierre de año prometía ser intenso para el mundo del PC gaming, pero Intel ha sorprendido con una noticia inesperada. La compañía ha decidido retrasar el lanzamiento de los Core Ultra 200S Plus, basados en la arquitectura Arrow Lake-S Refresh, hasta principios de 2026.
Este movimiento rompe con la costumbre de Intel de adelantar los modelos “K” de escritorio antes de las versiones móviles. Según filtraciones, la validación final de los chips está programada para diciembre de 2025, lo que descarta su llegada antes de Navidad. Así, el CES 2026 será nuevamente el escenario donde Intel y AMD medirán fuerzas frente al público y la prensa.
El retraso parece tener un motivo estratégico. Todo indica que Intel busca ajustar el rendimiento de sus CPU para competir directamente con los Ryzen 9950X3D2 y 9850X3D de AMD, ambos con la popular tecnología 3D V-Cache. Si la hoja de ruta se cumple, la nueva batalla por el rendimiento de escritorio se librará durante el primer trimestre de 2026.
Curiosamente, AMD también estaría retrasando sus propios lanzamientos, quizá para sincronizar su movimiento con el de Intel y dominar la atención mediática. Mientras tanto, los actuales Ryzen X3D siguen vendiéndose a gran ritmo, aprovechando la ausencia de una competencia directa.
Por su parte, Arrow Lake-S Refresh promete mayor frecuencia, mejor eficiencia térmica y empaquetado Foveros actualizado. Sin embargo, los problemas en la validación podrían deberse a cuellos de botella en producción. Intel necesita reforzar su rendimiento multinúcleo si quiere acercarse a los chips X3D, especialmente en tareas que van más allá del gaming.
La situación también afecta al calendario de Nova Lake, la próxima gran arquitectura de Intel. Si el lanzamiento se mueve a 2026, Nova Lake podría retrasarse hasta 2027, siguiendo el mismo patrón que Panther Lake. Y aunque AMD prepara Zen 6 para finales de 2026, todo apunta a que ambas marcas están ajustando sus tiempos para coincidir en el mercado.
En definitiva, 2026 será un año clave para el hardware de escritorio. La guerra entre Intel y AMD continúa, y aunque los retrasos no gustan a nadie, los gamers saben bien que la espera suele valer la pena.








