El lanzamiento de Borderlands 4 llegó con mucha expectación y un aire de nostalgia. Quince años después del debut de la saga, Gearbox buscaba recuperar la magia que hizo de Borderlands 2 una leyenda. Sin embargo, la polémica no tardó en aparecer. Jugadores y medios acusaron al nuevo título de incorporar spyware bajo el EULA, algo que Gearbox desmintió con firmeza.

La desarrolladora asegura que Take-Two, su empresa matriz, no utiliza software espía en ninguno de sus juegos ni servicios. Según la compañía, la política de privacidad que los usuarios deben aceptar es la misma que rige en todo su ecosistema: consolas, PC y apps móviles. Esta cláusula existe, dicen, para habilitar funciones online, reforzar los sistemas antitrampas y proteger la experiencia de juego.
El debate no se limita al supuesto espionaje. Borderlands 4 ha llegado con una recepción dividida. La crítica especializada lo valora con un sólido 84 en Metacritic, mientras que en Steam apenas alcanza un 61% de reseñas positivas. Para muchos es una mejora respecto a Borderlands 3, pero aún queda lejos de la chispa y el carisma de la segunda entrega.
Parte del malestar surge de la obligación de aceptar los términos de servicio antes de jugar. Esto recuerda al caso de Borderlands 2 cuando se ofreció gratis, lo que provocó miles de reseñas negativas y acusaciones similares. Gearbox insiste en que la recopilación de datos es limitada y necesaria para la experiencia online. Sin embargo, no ha detallado con claridad qué información se recoge.

El juego también arrastra problemas técnicos importantes. Caídas de FPS, stuttering y un rendimiento irregular empañan la experiencia. Aunque ya llegó un parche correctivo y la comunidad modder ofrece soluciones, la sensación es que el título aún necesita más pulido.
Aun con todo, Borderlands 4 conserva lo que define a la saga: toneladas de loot, cooperativo adictivo y ese humor ácido que siempre marca la diferencia. La gran incógnita es si Gearbox logrará, con actualizaciones y mejoras, que esta cuarta entrega deje de vivir a la sombra del inolvidable Borderlands 2.








