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La última actualización de Windows 11 pone en jaque a los SSD: reportes preocupan a los usuarios

Windows 11 error

Si pensabas que la más reciente actualización de Windows 11 traería mayor estabilidad, cuidado: podría ser justo lo contrario. El parche de seguridad KB5063878, perteneciente a la versión 24H2, está generando dolores de cabeza a varios usuarios, en especial a quienes confían en la velocidad de sus SSD para gaming o trabajo intensivo.

SSD que desaparecen del mapa

Los primeros reportes llegaron desde foros como Reddit, donde usuarios notaron que, tras copias masivas de datos (superiores a los 50 GB de una sola vez), sus SSD dejaron de ser reconocidos por el sistema operativo. Reiniciar no soluciona nada, y en los casos más graves las particiones se vuelven inaccesibles, con la desagradable sensación de que el disco ha muerto.

El patrón más evidente apunta a SSD con controladoras Phison, como los Corsair Force MP600, Kioxia Exceria Plus G4, Fikwot FN955 o SanDisk Extreme PRO. Curiosamente, modelos muy populares como los Samsung 980/990 Pro o el Solidigm P44 Pro parecen librarse del fallo, lo que sugiere un problema ligado al firmware y no a todo el ecosistema.

Factores de riesgo

El medio japonés NichePCGamer analizó la situación y encontró que el riesgo aumenta cuando el SSD está ocupado en más del 60% de su capacidad o si se trata de una unidad sin memoria DRAM dedicada. Estos modelos dependen de la RAM del sistema para gestionar la caché, lo que podría ser una pieza clave del rompecabezas.

Microsoft, en silencio (por ahora)

Microsoft todavía no reconoce de manera oficial este bug en sus notas de soporte. Lo único que ha admitido es un error diferente, relacionado con la instalación del parche en despliegues corporativos (código 0x80240069), corregido a mediados de agosto de 2025. Pero sobre los SSD, nada aún.

Mientras tanto, la comunidad recomienda dos opciones: evitar operaciones de escritura masiva o directamente desinstalar la actualización desde el historial de Windows Update. Claro, eso implica dejar de lado un parche de seguridad, lo que abre un nuevo dilema entre rendimiento y protección.

Una historia que se repite

No es la primera vez que una actualización de Windows 11 genera más sustos que soluciones. A muchos les recuerda otros incidentes en los que el rendimiento del gaming se vio afectado tras un parche. Y ahora, lo que está en juego es nada menos que el almacenamiento principal de tu PC.

Yo mismo probé la actualización en mi equipo y noté una lentitud extraña en la configuración y el arranque. Finalmente, decidí desinstalarla, y la fluidez volvió de inmediato. Si estás en la misma situación, el proceso es sencillo: entra en Windows Update > Historial de actualizaciones > Desinstalar actualizaciones y selecciona el parche más reciente.